El president de la Generalitat, Carlos Mazón, ha señalado que, a través del Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (Ivace+i), “ha destinado 187.000 euros al desarrollo de un prototipo de escáner basado en tecnologías avanzadas de Inteligencia Artificial que mejorará el control de calidad en la fabricación de calzado”.
Este sistema, desarrollado por el Centro Tecnológico del Calzado (Inescop), analiza, mediante imágenes de rayos X y con la ayuda de la inteligencia artificial, el calzado envasado con el fin de garantizar la calidad interna del zapato, certificando que no existen defectos.
El jefe del Consell ha señalado que “hasta ahora, el trabajo de inspección y certificación de calidad en el calzado se hacía de forma manual” por lo que, con el prototipo QRAIS, desarrollado por Inescop, “se dará respuesta a la necesidad del sector de contar con un sistema capaz de evaluar los modelos durante su proceso de fabricación”.
Así, ha destacado que “mediante el uso de la Inteligencia Artificial, el prototipo certifica que no existen defectos internos, como pueden ser elementos metálicos o punzantes fuera de su ubicación, de forma que se minimicen los riesgos de introducir productos defectuosos en el mercado”
Igualmente, ha indicado que “su implantación en la industria del calzado permitirá a las empresas tener un control exhaustivo del 100% de su producción”, minimizando los costes potenciales asociados a posibles defectos en el producto, incluyendo gastos por devoluciones, transporte, operaciones y posibles repercusiones legales.
El president ha puesto en valor que el nuestro calzado “es el gran referente en el ámbito nacional, con el 64 % de los fabricantes y el 82 % de la industria auxiliar lo que nos convierte en la región de oro de este sector”.
De igual manera, ante la necesidad de poder influir en la reglamentación europea, ha instado al Gobierno central a “apoyar la creación de un intergrupo en el Parlamento Europeo para la industria del calzado del continente; una medida inaplazable y que continuaremos exigiendo para colocar a este sector en el puesto que se merece en Europa”.
El proceso de desarrollo y validación del prototipo se ha realizado en entornos de fabricación reales, gracias a la participación en el proyecto de empresas colaboradoras del sector, así como la instalación en el entorno industrial de forma temprana, ha ayudado a que el proyecto sea un éxito.
Entre otras cosas, ha permitido obtener datos, en este caso imágenes de rayos X de calzado envasado al ritmo que se produce, lo que ha permitido tener modelos de detección más precisos, basados en aprendizaje.
Otro de los beneficios ha sido que trabajando en paralelo de forma manual se consigue validar la calidad de las predicciones del sistema de inteligencia artificial. Y, además, la inclusión del sistema como una parte más del proceso de fabricación ha permitido diseñarlo poniendo la experiencia de usuario final en el centro.
En definitiva, este prototipo ha sido diseñado para ofrecer un tiempo de respuesta inferior al tiempo de cinta, lo cual evita los actuales cuellos de botella derivados del tiempo de inspección manual.