Con la llegada del Miércoles de Ceniza, Aspe entra de lleno en el tiempo de Cuaresma y comienza la cuenta atrás hacia la Semana Santa. Una edición, la de 2026, que estará marcada por una nueva etapa al frente de la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades, presidida por Raúl Pérez, quien afronta el cargo con ilusión, respeto por la tradición y una clara mirada al futuro.
“Estos meses atrás hemos estado preparando todo lo que ahora se va a llevar a cabo en las próximas semanas, con muchísima ilusión”, explica Pérez, que recuerda que la Semana Santa no se limita solo a unos días concretos. Es un trabajo que se desarrolla durante todo el año, con apenas un breve paréntesis en verano.
Un cambio de etapa, paso a paso
El nuevo presidente asume el cargo consciente de la responsabilidad y de la identidad propia de la Semana Santa aspense. “Me lo voy a tomar poco a poco, porque la Semana Santa de Aspe tiene su idiosincrasia”, señala. Su objetivo no es romper con lo existente, sino introducir mejoras organizativas, especialmente para agilizar procesiones y fomentar la participación.
Entre las prioridades está implicar más a cofrades, vecinos y visitantes, reforzando el carácter abierto de la Semana Santa y su vínculo con el municipio.
La ermita de la Concepción, nuevo espacio protagonista
Una de las principales novedades para 2026 será la recuperación de la ermita de la Concepción como espacio vinculado a la Semana Santa. “Hemos decidido también hacer allí actividades”, explica Pérez, tras la puesta en valor del enclave por parte del Ayuntamiento.
Allí se celebrarán exposiciones, como una muestra de miniaturas y maquetas del municipio y de la Semana Santa, así como la exposición de los tronos infantiles. Además, desde la ermita partirá la procesión infantil, devolviendo este espacio histórico al corazón de la celebración.
Los más pequeños cobran así un papel fundamental, como cantera y futuro de la Semana Santa aspense.
Mantener viva la llama todo el año
Más allá de las procesiones, la Junta Mayor trabaja con una idea clara, “que se viva la Semana Santa los 365 días del año”. Para ello, se plantean actividades como exposiciones fotográficas, tertulias cofrades y propuestas culturales repartidas a lo largo del calendario.
“No queremos que decaiga el ánimo durante todo el año”, insiste Pérez, subrayando la importancia del mantenimiento y la continuidad.
Una Junta joven, con el legado de los mayores
El nuevo presidente destaca la buena salud de la Junta Mayor, marcada por la incorporación de savia nueva. “Hay muchas juntas que se están renovando y cada vez hay más participación de gente joven”, afirma, aunque dejando claro que ese relevo debe hacerse sin perder la experiencia y el consejo de quienes han construido la Semana Santa durante décadas, “nunca podemos dejar atrás a los que nos han dejado este testigo”, subraya.
Tradición, singularidad y proyección turística
Raúl Pérez pone en valor las señas de identidad propias de la Semana Santa de Aspe, como sus personajes vivientes o el toque característico de los tambores. Una singularidad que quieren proteger y reforzar, con la vista puesta en un objetivo ambicioso: la declaración de Fiesta de
Interés Turístico Autonómico.
“Ese trámite está en marcha, estamos empezando a trabajar en ello”, explica, consciente de que es un camino largo, pero necesario para dar mayor proyección a la celebración.
Un compromiso personal con Aspe
Joven, pero profundamente vinculado a la Semana Santa desde siempre, Raúl Pérez reconoce que tomar la decisión para asumir su dirección no fue fácil. “Me lo pensé mucho antes de dar el paso”, admite, consciente de la responsabilidad que implica el cargo. Finalmente, fue la ilusión y los proyectos fue lo que le llevó a asumir el reto.
“Ojalá poner nuestra semilla, un paso más en la historia de la Semana Santa de Aspe”, resume, con la mirada puesta en el bien común, el amor por su pueblo y por una tradición que sigue muy viva.
Les dejamos con la entrevista realizada a Raúl Pérez, presidente de la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de Semana Santa
