El Departamento de Salud del Vinalopó pondrá en marcha el próximo 12 de marzo, coincidiendo con el Día Mundial del Riñón, un programa de detección precoz de enfermedad renal crónica que podría mejorar el pronóstico de más de 25.000 pacientes que podrían padecer esta patología sin saberlo.
El programa se desarrollará inicialmente desde Atención Primaria, aprovechando las consultas habituales con el médico de familia. Cuando pacientes con factores de riesgo —mayores de 60 años, diabéticos, hipertensos, personas con obesidad, dislipemia, tabaquismo o antecedentes familiares— se realicen una analítica, el sistema activará automáticamente pruebas específicas para detectar daño renal.
Entre ellas se incluyen la medición del filtrado glomerular y la detección de albúmina en orina. El laboratorio del hospital procesará las muestras y generará recomendaciones clínicas para el médico, como repetir la prueba, ajustar el tratamiento o derivar al paciente al servicio de Nefrología.
Según las previsiones, en su máxima aplicación el programa podría generar más de 33.000 análisis adicionales al año y cerca de 4.600 estudios específicos de cociente albúmina/creatinina para confirmar los casos positivos.
La detección temprana permitirá optimizar tratamientos nefroprotectores y reducir el riesgo cardiovascular, ya que la presencia de albúmina en orina es un indicador tanto de daño renal como de mayor riesgo de infarto o ictus.
El proyecto, desarrollado en colaboración con el departamento de innovación de AstraZeneca, está liderado por Eva Cotilla, jefa del Servicio de Nefrología, y Lara Hernando, directora técnica del laboratorio central Ribera Lab.
Durante los últimos meses, el equipo ha trabajado en la identificación de pacientes, el circuito de derivación y los indicadores del programa, potenciando además la integración del laboratorio en la ruta asistencial para apoyar la toma de decisiones médicas.
La iniciativa también ha sido presentada recientemente en el Congreso Nacional de LABCLIN, celebrado en Valencia.
El programa comenzará con dos centros de salud piloto, Aspe y Toscar, donde se evaluarán los resultados durante los primeros meses con el objetivo de extender posteriormente el modelo al resto de centros del Departamento de Salud del Vinalopó.
Con esta iniciativa, el departamento sanitario aspira a convertirse en un referente en prevención renal en la provincia de Alicante.
