En un contexto marcado por la hiperconexión, siete jóvenes han decidido detenerse y cambiar radicalmente su rutina. Lo harán participando en la V edición de “Desconecta en el Camino”, una iniciativa que les llevará a recorrer el Camino de Santiago desde Sarria hasta Santiago de Compostela durante cinco días sin móvil ni dinero.
La experiencia, que arranca mañana, 28 de marzo, plantea un reto que va más allá del esfuerzo físico: afrontar la incertidumbre, convivir sin tecnología y aprender a desenvolverse en situaciones cotidianas sin recursos económicos. Durante el recorrido, los participantes deberán apoyarse en la comunicación directa, la colaboración y la toma de decisiones en un entorno completamente distinto al habitual.
Lejos de las pantallas, el objetivo es fomentar habilidades personales y sociales, como la gestión emocional, la autonomía o la capacidad de pedir ayuda. El programa incluye intervenciones psicológicas, tanto grupales como individuales, en las que se trabajan aspectos clave del desarrollo personal en un entorno natural que favorece la reflexión.
Tal y como explican desde el equipo multidisciplinar que acompaña la expedición, “no se trata solo de quitarles el móvil, sino de ofrecerles una experiencia que les permita descubrir que pueden relacionarse, sentirse bien y afrontar retos sin depender de él”.
La iniciativa no termina al llegar a Santiago. El verdadero reto comienza al regresar a casa, donde las familias juegan un papel fundamental para consolidar los cambios adquiridos, estableciendo normas claras en el uso de dispositivos.
“Desconecta en el Camino” se consolida así como una propuesta que va más allá de un viaje: “una oportunidad para parar, reconectar y crecer”, que en ediciones anteriores ya ha marcado un antes y un después en los participantes. La expedición concluirá el próximo 2 de abril tras completar uno de los tramos más emblemáticos del Camino de Santiago.
