Veinticuatro horas después del robo del Tesoro de Villena, la investigación continúa tratando de identificar a los presuntos autores y, sobre todo, de localizar unas piezas de extraordinario valor histórico y arqueológico. El análisis de las cámaras de seguridad y de los indicios recogidos en el Museo de Villena (MUVI) centra buena parte del trabajo de la Guardia Civil.
El paso de las horas ha permitido conocer nuevos detalles sobre un asalto que se habría ejecutado en apenas cuatro minutos, aunque muchas de las circunstancias que rodean el robo continúan siendo hipótesis que deberán ser confirmadas por los investigadores.
Los datos oficiales conocidos hasta el momento confirman que gran parte del Tesoro original fue sustraída, mientras permanecieron en el museo las tres vasijas de plata, un brazalete y parte de los adornos. El denominado Tesorillo quedó intacto.
También fueron sustraídas varias coronas vinculadas a la Virgen de las Virtudes y el Niño, aunque será el inventario definitivo el que determine con exactitud el alcance patrimonial del robo.
Cuatro minutos para entrar y salir del MUVI
La reconstrucción provisional sitúa el inicio del asalto alrededor de las 5:20 horas de la madrugada del jueves. Aproximadamente cuatro minutos después, las personas que habrían participado en el robo ya habrían abandonado las instalaciones.
El acceso se habría producido por uno de los laterales del edificio, en la zona de la calle Madrid, donde habría sido arrancado uno de los ventanales para conseguir entrar en el museo.
Una vez en el interior, las vitrinas habrían sido fracturadas utilizando mazas y elementos contundentes, permitiendo extraer rápidamente las piezas.
Las circunstancias apuntan a una acción preparada previamente, pero será la investigación la que deberá determinar el grado de planificación, el número de personas que participaron y si conocían con anterioridad la distribución y el funcionamiento del museo.
Una indumentaria que recordaba a la de los apicultores
Uno de los detalles más llamativos conocidos en las últimas horas se refiere a la apariencia de las personas captadas durante el asalto.
Según publica Diario Información, iban completamente cubiertas y utilizaban capuchas que protegían también el cuello. Por la forma en la que ocultaban la cabeza y el rostro, su indumentaria recordaba a la utilizada por los apicultores.
Esta circunstancia podría dificultar su identificación a través de las grabaciones.
Las imágenes de las cámaras constituyen ahora una de las principales herramientas de los investigadores. En la comparecencia ofrecida ayer se confirmó oficialmente que en ellas aparecen varias personas y varios vehículos, sin precisar todavía su número ni establecer conclusiones sobre su participación.
Varios vehículos en el entorno del museo
Las nuevas informaciones apuntan a que en la operación podrían haber participado al menos dos vehículos y que uno de ellos habría podido utilizarse para dificultar el tráfico y facilitar la salida del entorno del museo.
También se investiga si inicialmente se intentó acceder por una salida de emergencia y, al no conseguirlo, se optó por desmontar el ventanal lateral.
Son datos que forman parte de la reconstrucción inicial del asalto y que deberán ser corroborados por la investigación.
La rapidez es, en cualquier caso, uno de los aspectos más llamativos: entre la activación de la alarma del museo, alrededor de las 5:20, y la salida de los presuntos autores habrían transcurrido aproximadamente cuatro minutos.
¿Qué ocurrió cuatro minutos antes en el polideportivo?
Otro de los interrogantes continúa situado en el Polideportivo Municipal de Villena.
Su alarma se activó alrededor de las 5:16 horas, apenas unos minutos antes del asalto al MUVI y en otro punto de la ciudad.
La posible relación entre ambos sucesos está siendo investigada. Una de las hipótesis es que pudiera tratarse de una maniobra destinada a desviar la atención, pero por el momento no existe confirmación de que ambos hechos estén relacionados.
Las réplicas permanecieron en el museo
Otro de los detalles que puede resultar relevante para reconstruir cómo se desarrolló el golpe es que las réplicas de las piezas del Tesoro no fueron sustraídas.
Según publica Diario Información, los presuntos autores dejaron en las instalaciones las reproducciones sin valor de las piezas originales, que se encontraban guardadas en otra zona del museo y no estaban expuestas al público.
Este dato podría apuntar a que quienes participaron en el asalto sabían qué piezas buscaban, aunque deberá ser la investigación la que determine hasta qué punto conocían previamente el museo, la ubicación de las piezas y su colección.
¿Un robo por encargo o el oro fundido?
Una de las grandes incógnitas es ahora qué destino pueden tener las piezas sustraídas.
El Tesoro de Villena es uno de los conjuntos arqueológicos más conocidos de España. Sus piezas están perfectamente documentadas, fotografiadas y estudiadas, por lo que su comercialización como objetos arqueológicos resultaría, en principio, especialmente complicada.
Entre las posibles vías que se contemplan figura que pudiera tratarse de un robo por encargo, destinado a alguien interesado específicamente en hacerse con las piezas.
Existe otra posibilidad mucho más preocupante por sus consecuencias irreversibles: que parte del oro pudiera ser fundido para aprovechar únicamente su valor como metal.
Por el momento, ninguna de estas hipótesis está confirmada. Será la investigación de la Guardia Civil la que deberá determinar cuál era el objetivo de quienes participaron en el asalto y qué recorrido han seguido las piezas desde que abandonaron el MUVI.
La posibilidad de que el oro haya podido o pueda ser fundido constituye precisamente uno de los escenarios que nadie quiere que llegue a producirse, porque supondría la destrucción definitiva de piezas únicas y la pérdida irreparable de una parte fundamental del patrimonio histórico de Villena.
Alrededor de 1,7 millones de euros solo por el oro
Precisamente en este contexto cobra relevancia la estimación realizada por el alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán.
Aunque el valor histórico y arqueológico del Tesoro es incalculable, Cerdán explicó que, atendiendo exclusivamente al peso y al precio actual del metal, el valor del oro sustraído podría rondar los 1,7 millones de euros.
No se trata, por tanto, de una tasación del Tesoro. Es únicamente una estimación de lo que valdría el oro como materia prima, al margen del extraordinario valor arqueológico, histórico y cultural de las piezas.
Otros dos museos sufrieron asaltos rápidos en los últimos meses
La investigación tiene también como contexto otros robos recientes contra patrimonio arqueológico español.
En abril fueron sustraídas 144 monedas de oro del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz y, en julio, otro asalto permitió llevarse más de 200 monedas del Museo de Albacete. Ambos se produjeron también mediante acciones extremadamente rápidas.
Sin embargo, no existe por el momento ninguna conexión confirmada entre estos hechos y el robo de Villena.
El subdelegado del Gobierno en Alicante, Manuel Pineda, pidió ya prudencia respecto a cualquier posible vinculación y dejó claro que las diferentes posibilidades deberán ser analizadas dentro de la investigación.
La prioridad: recuperar las piezas intactas
La Guardia Civil mantiene abiertas las diferentes líneas de investigación y la prioridad continúa siendo identificar a los presuntos responsables y recuperar el Tesoro de Villena y el resto de objetos sustraídos.
Por el momento no se ha informado de detenciones.
La preocupación se centra especialmente en conseguir localizar las piezas cuanto antes y evitar cualquier daño irreversible sobre ellas.
Veinticuatro horas después, Villena continúa pendiente de una investigación que tiene un objetivo por encima de todos los demás: que las piezas aparezcan intactas y el Tesoro pueda regresar a casa.

