Eso es lo que ha ocurrido con el Plan Municipal de Prevención de la Ideación Suicida de Aspe. Cumple su tercer año trabajando con escolares, familias y profesores y ahora su experiencia ha llegado hasta una universidad de Luisiana, en Estados Unidos.
Unidos. De las aulas de Aspe a una universidad de Estados
Ese es el recorrido que está haciendo el Plan Municipal de Prevención de la Ideación Suicida que se desarrolla en nuestro municipio.
El programa ha sido presentado en la Northwestern State University de Luisiana, donde la experiencia de Aspe ha servido para mostrar cómo se puede trabajar la prevención desde algo tan cercano y cotidiano como el propio entorno escolar.
Y fíjate en algo importante.
No hablamos de un proyecto que trabaje únicamente con los estudiantes.
Durante estos tres años ha llegado directamente al alumnado de sexto de Primaria y ESO, pero también a sus familias y a los profesores.
El programa nació desde el Gabinete Socioeducativo Municipal, impulsado por el trabajador social de Educación J. Emiliano Ramírez García, y actualmente está bajo la responsabilidad de la trabajadora social Purificación Martínez.
Cuenta además con el respaldo de la Concejalía de Educación, dirigida por Yolanda Moreno.
Y lo que comenzó aquí ha ido creciendo.
La experiencia de Aspe se ha llevado a jornadas nacionales, colegios profesionales, acciones formativas de la Diputación de Alicante y también al Máster en Intervención Sociocomunitaria de la Universidad Miguel Hernández.
Pero ahora da un paso más.
Porque el trabajo desarrollado en nuestro municipio se está utilizando también como base para una investigación científica de alcance internacional.
El estudio está liderado por el propio Emiliano Ramírez desde la Universidad de Alicante, junto a la profesora aspense Begoña Pérez Mira, vinculada a la universidad estadounidense en la que se ha presentado el proyecto.
Así que hablamos de un programa que nació para trabajar un asunto especialmente delicado desde nuestros colegios e institutos y que, tres años después, ha conseguido que la experiencia desarrollada en Aspe se estudie también al otro lado del Atlántico.
