Aspe ha rendido homenaje a María Solé Lázaro (1917-1993), conocida cariñosamente como «Doña María, la comadrona», con el descubrimiento de una placa conmemorativa en el Centro Sanitario Integral (CSI) de Aspe.
El reconocimiento recuerda la trayectoria de una mujer que dedicó gran parte de su vida al cuidado de las madres y al nacimiento de varias generaciones de aspenses, convirtiéndose en una figura muy querida y recordada en la localidad.
La placa se ha instalado en el área de maternidad del centro sanitario, concretamente en la zona donde se encuentra la consulta de la matrona, un lugar especialmente significativo por la profesión que desempeñó María Solé durante décadas.
Un homenaje acompañado por sus hijos y familiares
El acto reunió a numerosos asistentes que quisieron recordar la figura de Doña María y reconocer su dedicación a las familias de Aspe.
Entre los presentes se encontraban sus tres hijos, nietos, familiares y allegados, que participaron en este reconocimiento a su memoria.
También asistieron el alcalde de Aspe, Antonio Puerto, y la concejala de Sanidad, Yolanda Moreno, acompañados por Elsa Pomares, supervisora del Centro Sanitario Integral de Aspe, y Carmen Rodríguez, supervisora del área de maternidad.
El descubrimiento de la placa supone un reconocimiento público a una trayectoria profesional estrechamente vinculada a la historia sanitaria del municipio.
La única matrona de Aspe durante décadas
María Solé Lázaro se formó como matrona en la Universidad de Valencia y desarrolló su actividad profesional en Aspe hasta su jubilación.
Durante décadas fue la única matrona de la localidad, encargándose de atender a las mujeres embarazadas y acompañarlas durante los partos.
Su trabajo se desarrollaba sin horarios establecidos, atendiendo a las familias siempre que era necesario, tanto de día como de noche y sin distinguir entre jornadas laborables o días de descanso.
Esta disponibilidad y dedicación hicieron que su figura quedara profundamente ligada a la vida de numerosas familias aspenses.
Su labor fue especialmente importante en una época en la que la asistencia al embarazo y al parto dependía en gran medida de profesionales que, como ella, mantenían una relación cercana y continuada con las mujeres a las que atendían.
Un reconocimiento que mantiene vivo su legado
La instalación de la placa en el área de maternidad del CSI de Aspe permitirá mantener presente el recuerdo de Doña María entre los profesionales sanitarios y las familias que acuden al centro.
El homenaje reconoce no solo su trabajo como matrona, sino también su vocación de servicio y su contribución a la atención sanitaria de generaciones de mujeres y recién nacidos.
Con este gesto, Aspe recupera y pone en valor la memoria de una de las profesionales sanitarias más recordadas del municipio, cuya trayectoria continúa formando parte de la historia de muchas familias.
