España ya luce dos estrellas. La Selección Española conquistó este domingo su segundo Mundial de fútbol tras imponerse a Argentina por 1-0 en una final que necesitó de la prórroga para decidirse y que volvió a poner a prueba los nervios de millones de aficionados, como ya ocurriera en Sudáfrica 2010.
El gol de la victoria llegó en el minuto 106, cuando Pedro Porro puso un centro desde la banda derecha, Nico Williams prolongó el balón de cabeza y Ferran Torres remató con la pierna izquierda al fondo de la portería defendida por Emiliano «Dibu» Martínez. Un tanto que desató la locura en toda España y que permitió a la Selección levantar su segundo título mundial.
La histórica victoria se vivió con enorme intensidad en numerosos municipios del Medio Vinalopó y de las comarcas vecinas. Las pantallas gigantes instaladas en plazas y espacios públicos congregaron a cientos de vecinos que siguieron juntos una final cargada de emoción.
Desde mucho antes del inicio del encuentro, familias, grupos de amigos y aficionados de todas las edades llenaron los espacios habilitados con camisetas, banderas y bufandas de la Selección. El ambiente fue creciendo a medida que avanzaba un partido en el que el gol parecía no llegar nunca.
Celebración en las calles
El tanto de Ferran Torres desató la euforia y, tras el pitido final, las celebraciones se trasladaron a las calles.
En numerosos municipios se formaron caravanas de vehículos haciendo sonar los cláxones, mientras cientos de personas acudían a fuentes, plazas y otros lugares emblemáticos, convertidos en improvisados puntos de encuentro para celebrar el histórico triunfo.
Aplausos, abrazos, cánticos y banderas españolas protagonizaron una noche de fiesta que se prolongó durante varias horas y que transcurrió en un ambiente familiar, festivo y sin incidencias destacables.
Las pantallas gigantes volvieron a demostrar su capacidad para reunir a la ciudadanía alrededor de un gran acontecimiento deportivo, convirtiendo la final del Mundial en una auténtica celebración colectiva.
