
El Ayuntamiento de Villena ha declarado la caducidad de la licencia urbanística concedida a la planta fotovoltaica Los Alorines, ubicada en el paraje de La Encina, al no haberse iniciado las obras dentro del plazo establecido por la normativa vigente. La resolución ha sido firmada por el alcalde, Fulgencio Cerdán, quien también ha confirmado la desestimación del recurso presentado por la empresa promotora contra la retirada de la licencia.
La planta proyectada contemplaba una potencia aproximada de 43 megavatios y había sido autorizada por la Generalitat Valenciana. Según ha recordado el alcalde, el consistorio concedió en su momento la licencia municipal al tratarse de un proyecto previamente aprobado por la administración autonómica y con el fin de evitar posibles responsabilidades jurídicas.
Con esta resolución, el Ayuntamiento de Villena reafirma el compromiso adquirido con la ciudadanía para limitar la implantación de nuevas plantas fotovoltaicas en el término municipal siempre que la legislación vigente lo permita.
Fulgencio Cerdán ha asegurado que el consistorio continuará trabajando para frenar este tipo de instalaciones cuando existan fundamentos jurídicos que lo hagan posible, defendiendo una planificación más equilibrada del territorio.
Diferencias con el proyecto de Novelda
El alcalde también ha querido aclarar las diferencias entre este caso y el proyecto fotovoltaico previsto en Novelda, tras las consultas recibidas en los últimos días.
Según ha explicado, en Novelda el proyecto no prosperó porque los propietarios de los terrenos decidieron no vender ni arrendar sus parcelas a la empresa promotora. En cambio, en Villena las instalaciones autorizadas se proyectaron sobre terrenos cuyos propietarios sí alcanzaron acuerdos con las empresas responsables.
Fulgencio Cerdán ha subrayado que los propietarios están en su derecho de decidir sobre sus fincas, aunque ha insistido en que el Ayuntamiento de Villena seguirá utilizando todas las herramientas legales disponibles para defender los intereses del municipio y limitar la implantación de nuevas instalaciones cuando sea posible.