Montañeros aspenses coronan los 2.645 metros del Pico de Aspe en el Pirineo
El Club Montaña de Aspe y el Club Montaña de Hondón de las Nieves completan una expedición hasta la cima pirenaica con la que comparten nombre

De Aspe al Pico de Aspe. El juego de palabras se ha convertido en realidad para un grupo de montañeros de la comarca que ha viajado hasta el Pirineo oscense para cumplir un objetivo que tenían pendiente: ascender a los 2.645 metros del Pico de Aspe.
El Club Montaña de Aspe, recientemente homenajeado por la Federació d’Esports de Muntanya i Escalada de la Comunitat Valenciana con motivo de su 50 aniversario, y el Club Montaña de Hondón de las Nieves realizaron entre el 17 y el 20 de septiembre un viaje a Jaca que combinó montaña y otras actividades.
10 kilómetros y 1.275 metros de desnivel
El gran objetivo de la expedición era alcanzar la cumbre del Pico de Aspe, situado entre los valles de Aísa y Somport y vinculado al entorno de las pistas de Candanchú.
La ascensión se completó con éxito después de recorrer 10,30 kilómetros y afrontar 1.275 metros de desnivel acumulado.
La ruta está catalogada en el relato de la expedición como de dificultad media, aunque presenta tramos de progresión técnica entre formaciones de roca caliza muy fracturada. La experiencia del grupo y los hitos que señalizan el itinerario facilitaron la progresión hasta alcanzar los 2.645 metros de altitud.

Una visita al grupo de rescate en montaña de la Guardia Civil
El viaje permitió además a los montañeros conocer de cerca el trabajo del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña, GREIM, de la Guardia Civil.
Los integrantes de la expedición recibieron información sobre la organización y funcionamiento de esta unidad especializada en rescates en montaña, barrancos, cuevas y otros lugares de difícil acceso.
Durante el encuentro fueron atendidos por el brigada Jorge Embid y el guardia Francisco Asencio. Como agradecimiento, el grupo les hizo entrega de un recuerdo del Ayuntamiento de Aspe y de uvas procedentes de la localidad.

Dos lugares unidos por un mismo nombre
El viaje dejó además una curiosidad que había despertado el interés de los montañeros: Aspe y el Pico de Aspe se escriben y pronuncian exactamente igual, aunque el texto de la expedición apunta a orígenes lingüísticos diferentes.
El relato plantea como posible explicación que el nombre de la montaña pirenaica proceda de una derivación del euskera, mientras relaciona el topónimo de la localidad alicantina con antecedentes históricos grecorromanos.
Dos lugares separados por cientos de kilómetros que, al menos en esta ocasión, han quedado unidos por la montaña y por un mismo nombre.

