#Comarca: Agua, infraestructuras y reivindicación: el Vinalopó exige soluciones urgentes
Instituciones y regantes reclaman inversiones, trasvases y compromiso estatal para garantizar el futuro agrícola ante el presidente de la Generalitat

La visita institucional del presidente de la Generalitat a la Junta Central de Usuarios del Vinalopó ha servido para escenificar unidad política y territorial en torno a una reivindicación histórica: más agua y mejores infraestructuras para el campo alicantino.
El encuentro ha reunido a representantes regionales, provinciales y locales en un contexto marcado por la preocupación del sector agrícola y la necesidad de garantizar recursos hídricos suficientes.
Unidad institucional ante una necesidad “de ley”
Desde la Generalitat su titular, Juanfran Pérez Llorca, ha insistido en la necesidad de actuar con urgencia y coordinación entre administraciones. En este sentido, se ha subrayado que la provincia de Alicante es un ejemplo en la gestión eficiente del agua, pero necesita más recursos para garantizar su futuro, “somos una comunidad que cuida mucho el recurso, somos ejemplares en la gestión eficaz y eficiente del agua”.
Además, ha puesto el foco en la importancia de culminar las infraestructuras en marcha, especialmente el desarrollo del trasvase Júcar-Vinalopó.
El tramo 1 ya está en fase de prueba y el tramo 2 tiene como objetivo estar finalizado en 2026, lo que permitirá avanzar hacia nuevas fases de ampliación, “ya asumimos el compromiso que ese tramo 2 esté finalizado y puesto en marcha también para finales de este año 2026” ha anunciado Pérez Llorca.
Críticas al Gobierno central y llamada al acuerdo nacional
Uno de los mensajes más contundentes ha sido la crítica al Ejecutivo central por la falta de inversiones en materia hídrica. Se denuncia la pérdida de fondos europeos para infraestructuras clave y la ausencia de avances en proyectos como el vertido cero, considerado esencial para el territorio, “no es justo que se paguen trasvases en otros países y que se nieguen los trasvases a sus propios ciudadanos”, se ha lamentado el jefe del Consell.
En este sentido, se ha reclamado un gran acuerdo nacional del agua que permita superar conflictos territoriales y garantizar el suministro en zonas deficitarias, “que dejemos las guerras a un lado y que seamos capaces de tener la altura de miras que nos exige los ciudadanos”.
El campo de Aspe: presión fiscal, vertido cero y embalses
Por su parte, el alcalde de Aspe, Antonio Puerto, ha trasladado las principales preocupaciones del municipio y del sector agrícola local. Entre ellas, destaca la necesidad de revisar la fiscalidad agraria, especialmente en cultivos como la uva, “la uva con otros frutales pagan más impuestos que el resto de frutos”.
También ha insistido en la urgencia del vertido cero, una medida clave para optimizar los recursos hídricos en una zona especialmente vulnerable.
El campo del Vinalopó, según ha señalado, ya está haciendo un uso eficiente del agua mediante sistemas como el riego por goteo, por lo que reclama que el Estado cumpla su parte, “estamos cada gota exprimiéndola en nuestros campos y el vertido cero tiene que ser uno de los trabajos que exigimos al Gobierno del Estado”.
Otro de los puntos críticos es la situación del embalse de San Diego, cuya infraestructura actual impide aprovechar el agua disponible, “tenemos agua que está llegando del Júcar y que no se puede aprovechar porque hay una infraestructura deficiente, rota y tan necesaria”, ha recalcado Puerto.
El futuro del regadío en juego
La preocupación por el futuro es evidente. Desde la Generalitat se ha advertido de que hasta 70.000 hectáreas de regadío y la supervivencia de numerosos municipios dependen de estas decisiones, “nos estamos jugando 70.000 hectáreas de regadío, nos estamos jugando la subsistencia de muchísimos municipios del Vinalopó”, ha insistido el presidente de la Generalitat.
Además, la posible entrada en vigor de normativas europeas que limiten el uso de acuíferos obliga a acelerar las inversiones en infraestructuras.
El mensaje común es claro: el agua no es solo un recurso, sino un elemento clave para la economía, el territorio y la cohesión social del Vinalopó.

