#Aspe planta cara a las macroplantas solares
Gobierno y oposición rechazan por unanimidad la instalación de grandes plantas fotovoltaicas por su impacto en el campo y el riesgo ambiental

El Ayuntamiento de Aspe ha mostrado su rechazo unánime a la instalación de macroplantas fotovoltaicas proyectadas en el término municipal. Los cinco grupos políticos con representación en el consistorio —Izquierda Unida, Partido Popular, PSOE, VOX y Ciudadanos— han consensuado una posición común para frenar un proyecto que consideran una amenaza para el territorio, el sector agrícola y el medioambiente.
La alarma se activó el pasado 1 de junio, cuando el consistorio recibió la documentación relativa al proyecto, su instalación y el periodo de alegaciones. La infraestructura prevista afectaría a una parcela situada en el Collado del Chillón, en la cuenca alta de una vaguada que desemboca en la Rambla Honda.
Tras un análisis técnico inicial, se detectó un posible incumplimiento de la normativa urbanística en materia de prevención de incendios forestales. En concreto, el proyecto no respetaría los 30 metros de separación con suelo forestal exigidos por el anexo IX del TRLOTUP, una circunstancia que ha llevado al consistorio a preparar alegaciones formales.
Ante la preocupación vecinal, tanto el equipo de gobierno como la oposición activaron una respuesta coordinada. El pasado 4 de junio, durante una Comisión de Territorio, se acordó la hoja de ruta conjunta. Como primera medida, se encargó a la consultora medioambiental municipal la redacción de las alegaciones técnicas.
La postura de la corporación ha sido contundente.
“El efecto de estas macroplantas es depredador con el campo y el medioambiente de nuestro pueblo. No estamos en contra de la energía limpia, pero exigimos que se implante de forma ordenada, con control municipal y respetando el entorno”.
Desde el Ayuntamiento insisten en que la transición energética no debe hacerse a costa del suelo agrícola, considerado uno de los motores económicos de la comarca. En ese sentido, defienden alternativas como la instalación de placas solares en viviendas, cubiertas y tejados industriales, evitando la ocupación masiva de suelo rústico.
El consistorio ya venía trabajando en medidas preventivas ante la proliferación de este tipo de proyectos en municipios vecinos. Por ello, dentro de la Modificación 24 del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), se han incluido restricciones específicas para regular estas instalaciones.
Entre las principales medidas destacan:
Zonificación exclusiva: solo podrán instalarse en suelo calificado como común agropecuario.
Prohibición en zonas protegidas: quedan vetadas en espacios de alto valor agrícola, cultural y ambiental como Huerta Mayor o Los Algezares.
Infraestructura soterrada: las líneas de interconexión deberán ir enterradas para reducir el impacto visual.
Distancias mínimas de seguridad: deberán situarse a 500 metros de zonas urbanizadas.
Retranqueos obligatorios: mínimo de 25 metros respecto a linderos de parcelas.
El Ayuntamiento de Aspe ha reiterado además su apoyo a agricultores y asociaciones agrarias, mostrando su compromiso de defender el territorio frente a proyectos que consideran perjudiciales.
La corporación confía en que esta oposición se extienda también al resto de municipios de la comarca para hacer frente de manera conjunta a unas instalaciones que, además de su impacto territorial, consideran de dudosa viabilidad económica en el contexto actual.

